Para las mudanzas de larga distancia, como lo es una mudanza
desde España a Nueva York o viceversa, existen dos
tipos de transporte, aéreo y marítimo, con ventajas
y desventajas bastante claras.
Lo más importante es lo más obvio, el barco
es más barato y el avión es más rápido.
Por regla general cuando se trata de hacer una mudanza completa,
es decir con mobiliario e incluso coche incluidos, la opción
es usar un contenedor y trasladarlo por mar. Pero cuando se
trata de una mudanza solamente de efectos personales, ropa,
libros, etc. Entonces vale la pena informarse sobre el precio
del transporte aéreo, ya que algunas rutas aéreas
ofrecen buena ofertas.
Cuando los bienes viajan por mar lo hacen o bien en cajas
de madera que la empresa de mudanzas construye a medida para
poder encajar las cosas ya embaladas o bien en contenedores
de hierro propiedad de las navieras en que se sitúan
también los efectos bien embalados y protegidos. Los
más comunes son los de 20’, 40’ y 40’High
Cube con una capacidad de entre 30 m3 y 75 m3. En el caso
de los envíos aéreos, la empresa de mudanzas
construye cajas de madera o de cartón altamente resistentes
donde sitúan igualmente los efectos personales. En
ambos casos el embalaje se considera parte de la carga, con
lo que también lo paga el usuario al comprar el flete
aéreo o marítimo.
Hay que tener en cuenta que el transporte marítimo
conlleva siempre unos gastos a la llegada al puerto de destino,
el llamado THC que suele estar entre los 300 y los 500 Euros
dependiendo del volumen del traslado y que pueden incrementarse
considerablemente si el envío llega a puerto antes
de que la documentación de la persona trasladada esté
en orden y al completo para el despacho de aduanas.
Estos gastos de destino no son ni parecidos para los envíos
aéreos. Los gastos en destino suelen no exceder los
80 euros, aunque siguen existiendo unos elevados gastos por
almacenaje y ocupación en aeropuerto si la mercancía
se queda más de tres días por falta de documentación
del trasladado.
En ambos casos, es recomendable valorar si vamos a poder
conseguir todos los documentos necesarios para la importación
o la exportación de efectos personales usados y cuánto
tiempo nos puede llevar esto porque tal vez sea más
conveniente y barato proceder al pago de impuestos (16%-20%
del valor declarado en el inventario).
Durante el traslado es conveniente que los efectos sean embalados
a conciencia para el tipo de transporte al que se van a someter,
teniendo en cuenta si va a ser un traslado marítimo
y van a pasar varias semanas en el contenedor o van a ser
desembaladas al cabo de pocos días.
Hay que saber también que el coste del transporte marítimo
y aéreo se calcula en función de la relación
entre el volumen y el peso de los bienes a trasladar. De manera
que a menudo, el hecho de desmontar al máximo los efectos
personales para reducir el volumen no se traduce obligatoriamente
en una reducción del coste de la mudanza puesto que
el peso sigue siendo el mismo.
Ultima revisión
artículo: 23-JUL-2005