Una vez decidido lo que nos llevamos, podemos empezar a buscar
una empresa de mudanzas que se ocupe de nuestro traslado.
En caso de que conozcamos alguna empresa de mudanzas que sea
de nuestra confianza será más fácil iniciar
las consultas, pero vale siempre la pena buscar un mínimo
de tres opciones para que nos visiten, estimen el coste de
la mudanza y nos expliquen de qué forman piensan hacerse
cargo de los servicios requeridos.
Lo oferta en mudanzas es tan amplia como podamos imaginarnos.
Podemos contratar un servicio completo en que el personal
de la mudanza se ocupe de todo, desde desmontar el comedor
hasta el encajado de nuestra ropa y pertenencias más
personales, y la entrega en destino con la colocación
de los vasos en los armarios de la cocina y los libros en
las estanterías del comedor. Pero también podemos
contratar una mudanza en que la empresa solo nos recoja las
cajas y bultos ya embalados por nosotros mismos y los entregue
en el domicilio de destino bajo las mismas condiciones y sea
el mismo trasladado quien desembala los efectos. Obviamente,
en el punto medio se encuentra el equilibrio entre el precio
y servicio que no convierte la mudanza en una experiencia
traumática.
Como en todos los servicios, el precio de una mudanza va
generalmente relacionado con el tipo de servicio que va encontrarse
el cliente. Existen empresas de mudanzas que pueden ofrecer
sus servicios a precios muy por debajo de otras empresas,
por lo que es recomendable contrastar su credibilidad y asegurarse
que cumplen con la legalidad, es decir, que disponen de personal
debidamente contratado y preparado para la mudanza, que sus
vehículos están cubiertos por los seguros necesarios,
que el material con el que trabajan garantiza la protección
de sus bienes y que dispone de representación propia
o, como mínimo, de una empresa de confianza en destino
para que le realice la entrega de sus cosas en la nueva residencia
con la misma garantía de calidad.
No es difícil poder obtener información sobre
las empresas de mudanzas a través de sus páginas
web, o de conocidos que han utilizado antes sus servicios
o incluso contactando con ellas para que nos expliquen en
qué servicios se especializan y con qué clientes
han trabajado en los últimos tres meses por ejemplo.
Por descontado, no hay que olvidar la garantía que
ofrecen las empresas reconocidas por el certificado de calidad
ISO, que asegura unos estándares de calidad reconocidos
por todos.
También podréis buscar en el Better
Business Bureau si algún cliente les ha
puesto algún tipo de denuncia o reclamación.
Una vez preseleccionadas las empresas que queremos tener
en consideración para nuestra mudanza, lo ideal es
que puedan visitarnos para ver en primera persona lo que estamos
pensando trasladar. Después de esa visita, hay que
comparar los presupuestos de las empresas poniendo la atención
en algo más que el precio: Volumen estimado de los
bienes a trasladar (a veces ocurre que una empresa cubica
5 m3 y otra estima como 10m3 el mismo volumen), pero en todo
caso el precio deberá estar en relación al volumen.
A parte del volumen hay que prestar mucha atención
a lo que se incluye y excluye en cada oferta ya que esto acabará
de definir el precio final de la mudanza. En concreto hay
una serie de gastos que son más altos en envíos
marítimos que en aéreos, y que pueden aparecer
de nada y que serán siempre responsabilidad del cliente
si no están en la lista de los “incluidos”,
podrían resumirse así:
- Accesos difíciles, permisos de aparcamiento, embalajes
especiales, etc. Si la empresa de mudanzas ha visto lo que
vais a mudar y la residencia de donde salen los bienes no
puede pediros ni un solo euro extra porque no han previsto
que necesitarían pagar permisos de parking, o construir
una caja de madera para proteger un pieza frágil de
vuestras pertenencias, etc.
- THC en destino: gastos de la compañía naviera
en destino. Son los gastos que todas las navieras imponen
a la llegada de la mudanza al destino, suelen estar entre
los 200 y los 500 Euros si todo va bien.
- Prestad atención a la fecha de caducidad de vuestros
presupuestos ya que los fletes aéreos y marítimos
pueden variar y mucho de un mes a otro.
- También hay que tener en cuenta que los impuestos
y almacenajes en el puerto siempre están excluidos
de los presupuesto y que en este caso éstos sólo
dependen de la persona que se traslada y cuánto de
puntual sea a la hora de cumplir los plazos en la entrega
de documentación antes las aduanas española
y americana. Sin embargo, en caso que se haya presentado la
documentación en tiempo puede reclamarse a la empresa
de mudanzas estos gastos.
- Las inspecciones en la aduana pueden ir de los 75 euros
a los 500 euros. Estas se dan aleatoriamente en las aduanas
española y americana tanto al entrar como al salir
de cada uno de los países, por lo que raramente se
mencionan en los presupuestos.
Después de analizar estos puntos queda solamente elegir
la empresa que nos inspira más confianza a juzgar por
la persona que nos ha visitado, la información que
hemos podido recopilar sobre la empresa, los servicios que
contempla el presupuesto y el precio.