Curiosamente, otra de las compras habituales cuando se viene a Nueva York, son medicinas, vitaminas y otros remedios farmacéuticos. Desde la famosa Melatonina que prometía eterna juventud, hasta las pastillas “cúralotodo” como el Tylenol, o los Tums para la acidez de estomago, cremas para calmar el dolor muscular como Bengay y un sinfín más que se pueden adquirir en las farmacias (pharmacy) o droguerías (drugstore) en Nueva York.
Pero cuidado, pues el concepto de farmacia tal y como existe en España por ejemplo, no existe en Nueva York. Básicamente, se trata de pequeños supermercados, donde tienen una sección dedicada a las medicinas. Por eso suelen combinar productos de limpieza, de belleza, tarjetas de felicitación, revelado de fotos, e incluso comida y bebidas, además de los dos tipos de medicinas que se pueden comprar:
- over the counter (OTC) , que son aquellas medicinas y remedios que no necesitan receta o prescripción médica,
- prescritpion drugs , que si deben ir acompañadas de receta médica, como los antibióticos y medicinas más complejas.
La cadena de farmacias-droguería más famosa de Nueva York es Duane Reade que encontraréiscasi en cada esquina de la ciudad, de las cuales, muchas están abiertas las 24 horas. También encontraréis las cadenas de Rite Aid, CVS y Walgreens.
Si queréis ahorrar algo de dinero, aunque no ahorraréis tiempo, comparad las ofertas de la semana que, a veces, suelen ser muy interesantes, especialmente si compráis grandes cantidades. En ocasiones, para que os apliquen el descuento os pedirán una tarjeta-club que emite la tienda. No os preocupéis si no la tenéis, la podéis conseguir en el acto. Simplemente rellenad un formulario con vuestros datos y poned la dirección del hotel.
Lejos de la apariencia impersonal de estas cadenas y con un servicio mucho más entendido y volcado al cliente, se encuentran dos farmacias de renombre en Nueva York: Cambridge Chemists (855 Lexington Avenue) y C.O. Bigelow Chemists (414 Sixth Avenue) en las que disfrutaréis del sabor de los viejos boticarios. Cualquier cosa que busquéis la encontraréis aquí. Desde viejos remedios milagrosos hasta los más novedosos cosméticos y lociones con las fórmulas más avanzadas. Incluso cuentan con sus propias líneas de productos de belleza.
Medicinas en Nueva York más populares
A continuación os enumeramos la lista más frecuente de “dolores o molestias” que sufrimos, y cual suele ser la medicina más popular que toman los neoyorquinos. Ni hace falta decir, que hay que tener cuidado, pues aunque estás medicinas no requieren receta médica, el auto-medicarse puede acarrear graves problemas, incluso la muerte. Por lo tanto, consultad antes con vuestro médico o farmacéutico y siempre leer el prospecto con máxima atención para evitar alergias y problemas mayores:
Para el:
DOLOR DE CABEZA: Tylenol o Advil (ibuprofeno).
DOLOR GENERALIZADO: Tylenol, Advil o Aleve
FIEBRE: Tylenol, Advil o Aleve
ACIDEZ DE ESTOMAGO: TUMS, Pepcid, Zantac o Prilosec (Omeoprazol)
NAUSEA o VOMITO: Pepto-Bismol
DIARREA: Imodium, Pepto-Bismol
LAXANTES: Metamucil,
CATARRO O GRIPE: Theraflu
DESCONGESTIONADOR NASAL: Sudafed
TOS: Robitussin
DOLORES MUSCULARES: BENGAY
PARA DORMIR:
ALERGIAS: Benadryl o Claritin
QUEMADURAS: NEOSPORIN
VITAMINAS desde la A hasta Zinc: CENTRUM
ATENCION: No debes ingerir ningún tipo de medicina, sin consultar antes a tu médico. Esta lista es meramente informativa, no un diagnóstico.
Vitaminas en Nueva York y suplementos dietéticos
Los complementos vitamínicos, productos homeopáticos, suplementos para deportistas, barritas dietéticas y bebidas energéticas también están en pleno auge en esta vida en la que todo el mundo quiere estar guapo, sentirse bien y tener un cuerpo perfecto. La mayor oferta de estos productos la encontraréis en las cadenas The Vitamin Shoppe (139 E. 57th St., 69th St. & 3rd Av., 41st St. & 3rd Av., etc…) y GNC (817 Third Av., 39 Grand Central Terminal, 122 E. 59th St., etc...) ambas con muchas tiendas repartidas por todo Manhattan.
Os recomendamos que antes de llevar cualquier tipo de medicina a vuestro país, consultéis con las autoridades competentes, pues hay ciertos productos que siendo legales aquí, están prohibidos fuera de los Estados Unidos.