Uno de los clubes privados más antiguos de Nueva York

Escrito por vivenuevayork. Archivado en Blog, Clásicos de Nueva York

Uno de los actores americanos de teatro más prominentes del siglo XIX fue Edwin Booth, famoso por sus sublimes interpretaciones de Hamlet y otros personajes de las obras de Shakespeare.

Convencido de que los profesionales del teatro debían relacionarse con profesionales de otras áreas artísticas como la literatura, la arquitectura, la música, y otros de diferentes campos como la medicina, las finanzas e incluso las leyes, Booth decidió comprar en mayo de 1888 una bonita casa situada en el número 16 de Gramercy Park South, para convertirla en uno de los clubes privados más antiguos de Nueva York, exclusivamente para hombres.

The Players abrió sus puertas siete meses más tardes tras una vasta remodelación llevada a cabo por Stanford White, uno de los arquitectos más populares de la época entre la clase alta. El club constaba de tres plantas, la última de las cuales estaba reservada a las habitaciones personales de Booth y sus criados, que a día de hoy continúan tal y como estaban antes de su muerte.

El club comenzó a gozar pronto de gran prestigio entre la élite artística y, a pesar de que sus miembros han continuado siendo hombres durante la mayor parte de su existencia, el 23 de abril de 1989 (coincidiendo con la fecha del cumpleaños de Shakespeare) se aceptó la membresía de la primera mujer del club, la actriz Helen Heyes (ganadora del Oscar por El pecado de Madelon Claudet (1931) y Aeropuerto (1970)).

Para ser miembro de este selectivo club, no basta solamente con ser rico y famoso, sino que hay que pasar un exhaustivo proceso de selección. En primer lugar, los futuros socios deben ser nominados por dos miembros actuales del club y pasar una entrevista con el Consejo de Admisiones. Una vez aprobada la solicitud, el nuevo miembro puede comenzar a disfrutar de las instalaciones y eventos del club, como el famoso bar The Players Grill, conciertos de piano, juegos de mesa, una biblioteca, cenas, lecturas, fiestas privadas y las famosas Pipe Nights, en las que se honra la labor de alguna figura cultural relevante.

Las normas del club prohíben sacar fotos a sus miembros, usar el teléfono móvil (excepto en habitaciones en las que no haya nadie), dar propina a su personal o traer mascotas.

Algunos de los miembros pasados y presentes del club son:

- los actores Humphrey Bogart, Angela Lansbury, Peter O’Toole, Morgan Freeman, Bing Crosby, Ethan Hawke, Tommy Lee Jones, Jack Lemmon, John Carradine, Spencer Tracy, Roger Moore, Lauren Bacall, Gregory Peck, Laurence Olivier, Spencer Tracy y Clark Gable.

- los escritores Mark Twain, Arthur Miller, Eugene O’Neill, John Steinbeck y Ernest Hemingway.

- los cantantes Frank Sinatra y Tony Bennett.

- el banquero J.P. Morgan.

- el arquitecto Stanford White, y

- el magnate naviero y del ferrocarril, Cornelius Vanderbilt.

Edwin Booth era hermano del también actor de teatro, John Wilkes Booth, que mató de un disparo al presidente americano Abraham Lincoln en 1865, cuando este se encontraba viendo la obra Our American Cousin en el Teatro Ford de Washington.

Si bien Edwin Booth mantuvo una activa y exitosa vida profesional, en lo personal no le acompañó la suerte. A los 30 años quedó viudo de la actriz Mary Devlin (de quien se encontraba profundamente enamorado) cuando tan solo llevaba dos años casado con ella, y acababan de tener su primera y única hija.

Dos años más tarde, su hermano perpetró el asesinato de Lincoln, lo que le conllevó a retirarse de los escenarios durante varios meses y soportar el escarnio del público hacia su familia. En 1869 volvió a casarse con la también actriz Mary McVickers, quien desarrolló una locura paranoide que terminó destruyéndola, llegando a acusarlo de abuso psicológico, enviudando de nuevo a los 48 años.

Booth murió en su habitación de The Players a los 60 años de edad durante una trágica tormenta, sin haber superado el fallecimiento de su primera esposa 30 años antes. A su muerte, su médico agitó un pañuelo blanco por la ventana para indicar a los periodistas y fans que se habían reunido abajo, que el actor que una vez dijo que “no nos relacionamos lo suficiente con las mentes que influencian el mundo”, había fallecido.

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