Descubriendo Central Park

Escrito por vivenuevayork. Archivado en Arquitectura, Blog

El parque más famoso del mundo entero es admirado tanto por visitantes como por los propios neoyorquinos. Hoy hacemos un repaso por su historia y os contamos cuáles son los sitios indispensables que no os debéis perder.


Diseñado por los arquitectos Frederick Law Olmstead y Calvert Vaux, Central Park fue el primer parque público construido en los Estados Unidos a petición de sus ciudadanos, que pensaban que Nueva York debía tener un espacio público de la misma categoría que los que tenían ciudades como París o Londres. Finalmente, en 1853, el Estado autorizó a la ciudad a construir el parque en los 700 acres de un terreno irregular y escarpado que contenía únicamente ciénagas y rocas, situado en el centro de Manhattan. Para ello fue necesario trasladar a 1.600 indigentes que vivían en casuchas de la zona. Adicionales extensiones le dieron su área final, 843 acres (3.411.500 m2).

En su construcción trabajaron más de 20.000 obreros inmigrantes de muchos países (especialmente irlandeses y alemanes), y se usaron grandes cantidades de pólvora para eliminar las rocas y allanar el suelo. Se removieron 3 millones cúbicos de terreno y se plantaron 270.000 árboles y arbustos. Fue designado Monumento Histórico Nacional en 1963 y es visitado por más de 38 millones de personas al año.

El parque abrió en 1859 y desde entonces ha ido pasando por sucesivas reformas que lo han dotado de nuevas instalaciones. Desde 1980, Central Park Conservancy se encarga de su mantenimiento, y es responsable de conseguir mediante aportaciones privadas el 85% de los más de $42 millones anuales de su presupuesto.

La mejor forma de visitar el parque, debido a su gran extensión, es alquilando una bicicleta, pues si lo hacéis andando no podréis ver muchos de sus rincones más especiales. Nuestra recomendación es que lo hagáis en fin de semana, pues además de que el tráfico está cortado, el parque cobra especial vida. Entrad por la esquina sureste, donde os encontraréis directamente en un pequeño lago llamado The Pond. Esta entrada fue concebida por Olmsted & Vaux como bienvenida al parque y refugio instantáneo del ajetreo de la ciudad.

Al noreste de The Pond, entre las calles 62 y 63 se encuentra Wollman Rink, una de las pistas de patinaje sobre hielo más famosas de Nueva York. Abre desde octubre a abril aproximadamente. La espectacular vista de los patinadores y los rascacielos al fondo, hacen de este lugar uno de los más fotografiados del parque.

A la altura de la calle 66 empieza The Mall, también llamado Literary Walk, un paseo flanqueado por olmos a lo largo del cual se pueden encontrar diversas esculturas de figuras literarias e históricas como Shakespeare, Colón, C. Morse, Sir Walter Scott o Beethoven.

Al final de este paseo os encontraréis con Bethesda Terrace y su Angel of the Waters. Este ángel fue la única escultura que estaba incluida en el plan original del parque. Las demás se fueron añadiendo con posterioridad. Fue diseñada por Emma Stebbins en 1873 y representa a un ángel, que con una mano bendice el agua mientras sostiene un lirio – símbolo de la pureza – en la otra.

El lago detrás de la fuente es The Lake, y si os apetece alquilar una barca podéis hacerlo en el restaurante del fondo, The Boathouse. El lago se construyó en 1858 a partir de una ciénaga que había anteriormente en el terreno. Durante algún tiempo se usó como pista de patinaje durante el invierno, pero la afluencia de patinadores fue tan amplia (se llegaron a contabilizar 40.000 patinadores en un día), que no se podía asegurar el buen estado del hielo, por lo que finalmente se cerró la pista cuando abrió Wollman Rink en 1951.

El puente de hierro que cruza sobre el lago es Bow Bridge, y os sonará porque ha sido protagonista de multitud de fotos y postales de Central Park. Fue construido en 1862, y es uno de los 36 puentes y arcos que hay en total en el parque.

Otros dos lugares muy concurridos son The Reservoir, uno de los sitios favoritos para correr de los deportistas y Strawberry Fields, donde se encuentra el famoso mosaico con la palabra Imagine, dedicado a John Lenon tras su asesinato en 1980 a las puertas del edificio Dakota.

Hay tres esculturas famosas en el parque que no os debéis perder: Balto, Alicia en el país de las maravillas y la de Hans Christian Andersen, el escritor del cuento ” El patito feo”.

Para comer os recomendamos hacer un picnic en The Great Lawn o en Sheep Meadow (ambos muy ambientados los meses de verano), comprar un perrito en uno de los muchos carritos que hay por el parque, o ir a los restaurantes The Boathouse o Le Pain Quotidien.

¡Que disfrutéis vuestro día de parque!

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